No es pais para madres

De monstruos que viven en el sótano, o dentro de ti. Como prefieras

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Si está en una palabra o en una mirada, contra El Babadook no puedes hacer nada

Desde pequeña me ha aterrado la oscuridad, la ausencia de luz, el extender mis manos al vacío y no poder ver lo que tocan. Cuando mi padre tuvo el accidente, me tire un año entero durmiendo con mi madre. Cerraba los ojos, y mi desbordada imaginación que siempre me caracterizó y me dio más de un disgusto, comenzaba a producir toda clase de imágenes horribles mientras mis sienes iban a reventar al mismo compás que los latidos de mi corazón. Lo peor de todo es que aquellas criaturas podía también verlas incluso con los ojos abiertos.

Fue una época dura. Poco a poco lo superé. Aunque todos esos temores jamás se fueron. Siguen en algún rincón de mi cuerpo medio dormidos deseando salir. Pero no les dejo. Tengo casi 30 años y no debo creer en esas cosas. O eso me grito.

Odio dormir sola. Y cada vez va a peor.

Aún así, siempre me encantaron las novelas, películas, series y cualquier cosa que tenga que ver con el género de terror. Soy una incondicional aunque la industrial de séptimo arte se empeñe en vomitar bodrios una y otra vez. Pero de vez en cuando, solo muy de vez en cuando, nos regala grandes películas como las que vi ayer en el cine.

Babadook es más buena en mi mente precisamente por la ausencia masiva de grandes obras del género que os comento me apasiona.  Pero no deja de ser una película bastante interesante.

No es un blog de cine, por lo que no me voy a poner ahora a hablaros de la película al uso, sino de lo que ha removido en mi.

ALERTA POSIBLE SPOILER.

Babadook es una metáfora de nuestros miedos infantiles que jamás se van, del dolor a una pérdida que nunca se supera, del drama de las madres que, simple y llanamente, no quieren a sus hijos aunque luchen día a día por cuidarlos. Estas tres cosas ponen los pelos de punta pero la última la que más.

Desde que soy madre me he vuelto extremadamente sensible a todo lo que tiene que ver con el dolor ajeno pero también más abierta de mente y más comprensiva.

La sociedad te mima cuando te quedas embarazada. Las empresas se vuelcan en ti. Te regalan cestas con cosas molonas y muestras,  subscripciones a revistas de bebés por un año (o eso te dicen), te llenan visualmente con objetos preciosos con los que cuidarás a tu bebé mejor. Todo el mundo te mima, te cede el paso, algunos te envidian incluso.

Cuando tienes el bebé la gente te va a ver, reciben montones de regalos, besos, abrazos y reconocimientos. El personal sanitario se preocupa por ti, que no sientas dolor, que no te falte de nada. Siempre hay excepciones claro pero si las pongo se me jode el post.

En el momento que tu culo osa salir de los brazos del hospital el mundo te da de lado y te deja a solas con un recién nacido, con todo lo que eso conlleva. A partir de ahora todo, absolutamente todo lo que le pase será culpa tuya. Jamás te sentirás más juzgada, ni criticada, ni perdida, ni sentirás tanto miedo, ni estarás más agotada. Y eso no mejorará nunca, empeorará.

Se supone que en el momento que decides, o no, tener un hijo has de ser madre. Y no es cierto. Vas haciéndote madre poco a poco, aunque al principio lo seas lo suficiente como para cuidarle. Lo que viene después no tiene nada que ver.

Al inicio eres como una máquina, todo es instinto. Le das de comer, lo duermes, lo aseas y no te da tiempo de pensar en nada más. Poco a poco vas siendo más consciente de tu maternidad y de aquél ser que dicen que es tu bebé. Pero… ¿Y si nunca pasas de la primera fase? ¿Es posible?

Por supuesto que si. Y es tremendamente horrible porque el pequeño no tiene la culpa de nada. Y a ti te obligan a seguir, y seguir, y seguir.

La película va sobre ese lado oscuro. La madre es incapaz de superar la pérdida de su marido de la cuál culpa a su hijo impidiendo el poder amarlo. Pero al final, logra apaciguarlo, calmarlo. Ese monstruo lo entierra en el sótano, pero no muere, sigue estando ahí esperando que flaquees en algún momento para volver a subir.

No le dejes entrar, mama

Le suplica el pequeño a su madre consciente de lo que está pasando.

Yo te quiero, a pesar de que tu no lo hagas

Tremendo y real a partes iguales.

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6 Comments

  1. Ups! Parece interesante la pelo. A mi en la adolescencia me encantaban las de terror… Ahora prefiero no verlas!!! Jajaja.

    Todavía no me había parado a decirte que me da mucha alegría que hayas vuelto al blog.

    Y también me alegra que vayas al cine!!! Jajaja. Mi nena tiene 10 meses y todavía no me he separado de ella… Ir al cine era algo que hacíamos muy a menudo… Y no sé cuando volverá a pasar!!!

    • Pues pasará cuando te sientas preparada para ello, ni antes ni después, pasa de las presiones externas si las tienes. No tengas prisa aunque te digo una cosa, cuando delegas un poco es un alivio. Pero cuando estábamos volviendo del cine le decía a mi hombre: uff, que ganas tengo de ir a por Diego, aún me sigo sintiendo mal cuando me separo de él. Para que veas…

      • Clarooo!!! Es que muchas veces estás deseando quitartelos de encima aunque sea un rato… Pero luego te sientes rara!!
        Yo es que era de las que decía desde el embarazo que nunca iba a poder dejarla con nadie… de vez en cuando es necesario un respiro… Desconectar un poco.
        Presiones externas no tengo… De hecho mi madre siempre me dice si voy a ccomprar o lo que sea que se la deje y vayamos nosotros… Jajaja. Ayer por primera vez la dejé con ella 2 horas. Y cuando llegué estaba placidamente durmiendo!!! Conmigo solo se duerme al pecho asi que eso me ha dado tranquilidad para poder dejarla otro diita. Hemos dicho que en nuestro aniversario que es en un mes… Ya veremos!!! Jajaja.

        • Poco a poco, cuesta mucho pero cuando ves que está bien con otras personas que no seas tu te alivia, siempre y cuando te prefiera a ti por encima del rest jaja, que sino te entra la depresión.

          Pues a disfrutar de ese día que os lo merecéis.

  2. Uy, gracias por la recomendación, pero no veo yo una película de miedo ni me aten!!! Soy muuuuuy cagona!!! jajajaja! Es que lo paso fatal! Lo que sí que me gustaría es ir al cine, pero vivimos a 700 km de nuestras familias, así que no tenemos absolutamente a nadie a quien dejarle al renacuajo :( Pero bueno, aprovecharemos cuando vengan los abuelos de visita (vienen 2 o 3 veces al año o así!) Un beso fuerte!

    • Hola Luli, pues entonces no la veas que sino te va a dar algo XD.

      Que pena que tengáis a la familia tan lejos, la verdad es que yo en eso tengo mucha suerte y a veces no lo valoro. Pues aprovechad cuando vengas y descansáis, que seguro que ellos se quedan encantado con el peque.

      Un beso

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