No es pais para madres

Después de casi 2 años siendo madre puedo decir que…

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He estado viendo en internet, los últimos años, como hay una avalancha de post, tanto de padres como de madres, que se van animando poco a poco a contar su experiencia de una manera realista. O por lo menos a exponer el lado más oscuro del tema.

Parece fácil, pero no lo es. Hablar mal de lo que supuestamente es precioso o de alguien al que quieres por encima de todo es duro. Son sentimientos muy contradictorios y conflictivos que te hacen sentirte mal y con los que hay que lidiar día a día.

Desde que me entró la locura maternal, casi un año antes de quedarme embarazada, he ido llenando una mochila de ilusiones al respecto. Sabéis que siempre intento ser todo lo realista que puedo pero es inevitable no saber con certeza “la que te espera”. Esa mochila seguía hinchándose más y más, incluso después de nacer Diego.

No sentí esa revolución hormonal tan acusada de la que oigo hablar. Ni en el embarazo, tenía días pero de verdad que mi humor general no podía ser mejor. Estaba pletórica.

Poco a poco la situación empezó a cambiar. Esa mochila dejó de llenarse y empecé a coger esa ilusión que me quedaba en reservas hasta dejarlo casi en sequía total.

Cuando me he sentido más abrumada ha sido este año. El seguir sin dormir empezó a hacer mella en todas las facetas de mi vida. Por que de verdad que ha sido eso. El no dormir es lo que me ha llevado hasta el límite.

Lo que voy a decir ahora puede resultar polémico pero es la puñetera verdad. Yo he estado muy bien sola, me he sentido plena. Cuando conocí a Mi Hombre me sentí feliz, pero no puedo decir que tuviera ese sentimiento de no poder vivir sin él. Aún sabía que podía estar sola muy bien. Complementar tu vida con otra es eso, complementar. Nada más. Coges unas cosas pero sueltas otras. Te complicas la vida al estar con otra persona pero te compensa porque vives momentos que no tendrías si estuvieras sin él. Ahora desde luego me resulta muy difícil imaginar mi día a día sin Mi Hombre, pero tengo claro que podría hacerlo. Solo que no quiero.

Con mi hijo pues igual. Hemos estado muy bien los dos solos antes de que naciera. No siento que ahora estemos mejor como pareja, ¿cómo puedo decir eso?. Mi relación con Mi Hombre es más intenta, más profunda pero también hay cosas que se han estropeado de manera irreversible. Y jode. 

Yo no tengo la sensación de sentirme plena propiamente dicha, ya estaba así antes de todo esto. Estoy eufórica y vivo situaciones que no cambiaría por nada pero tanto para bien como para mal. Solo que ahora no puedo coger la puerta e irme. No puedo elegir. Un hijo es para toda la vida.

No puedo decir lo que veo por ahí, al menos de momento, de “ahora le quiero más que es el padre de mis hijos”. Le quiero más cada día que paso con él y hemos logrado no separarnos, no por ser el padre de mis hijos. ¿Soy horrible?

Le volví a querer aquella tarde que me vio al límite, que le dije que empezaba a sentir que no sumaba. Y lo vio, lo entendió, reconoció su parte de culpa y, no cambio porque la gente no cambia, pero me ayudó a encontrar una solución.

Hemos estado fatal, no descansar, trabajar a un nivel casi sobrehumano, la casa, el niño, todo. Casi me mata. 

Yo también es que soy muy exagerada y cuando veo que algo va mal me ciego y pienso que a ser para siempre. No veo más allá.

Ahora estoy tomándome las cosas de otra manera porque no soy capaz de cambiar la situación o el hecho de que Diego no termina de dormir bien. Duermo cuando puedo, lo bueno de trabajar en tu propia empresa es que puedo adelantar o atrasar el trabajo y dormir por la mañana un poco más.

Si la casa está mal pues bueno, es mi última prioridad. He sabido delegar en mis suegros y mis padres. He logrado no sentirme culpable por ello. He visto que no sirve de nada echarme la culpa a mí o a Mi Hombre. Me he dado cuenta, a tiempo, que discutir a las cuatro de la mañana con un bebé berreando no tiene sentido.

Casi dos años después he recuperado mi talla, mi cuerpo no es el mismo pero estoy contenta. Estamos recuperando nuestra vida, poco a poco. No es igual ni de lejos pero estamos logrando que sea perfecta para nosotros.

Creí que tanto lo bueno como lo malo me iba a venir más pronto o más rápido. Pero, si he de ser sincera, ha sido un proceso lento.

Tanto mi conciencia de ser madre como la de darme cuenta cuánto patas arriba deja toda tu vida el hecho de serlo, me ha venido poco a poco.

Y te das cuenta que tenía toda mi vida atada perfectamente, de que era la protagonista de todo y que, desde que tengo a mi hijo, las cosas ya no son como yo quiero que sean. Tengo que aceptarlo y verlas desde otro punto de vista.

Pensar eso es lo que me ha ayudado en estos últimos meses y llevo todo muchíiiiiiiisimo mejor. Valorar cada instante, que es único y no volverá. Aceptar a Diego como es. 

Ahora trabajo, salgo, entro, incluso tengo algún hueco para mis amigos. Dejo al niño de vez en cuando y nos escapamos al cine. No me siento ni de lejos mal por ello. Diego está disfrutando de sus abuelos que le adoran, yo lo hice y me encantó. Me siento más realizada en el trabajo y con Mi Hombre todo está más tranquilo.

El no descansar hace que haya días aún en los que me levante y quiera tirarme por la ventana, que vaya a tumbos, que no llegue a nada pero los acepto y me perdono por ello. Se me ha olvidado cocinar, hago cosas raras como cocer las patatas y luego freírlas pero no pasa nada. Estoy bien.

Después de unos años, ¿cómo veis vuestra paternidad?, ¿sigue igual?

 

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16 Comments

  1. Aplaudo tu sinceridad.

  2. Hola Ana,
    mi hijo tiene ahora 10 meses. Y aún estoy en la fase de “standby” de la pareja y como tú dices es muy duro.
    Echo de menos a mi marido y los momentos que tenía con él, pero realmente, como tú dices, no cambiaría los momentos con mi hijo por nada del mundo.
    Ahora vivo cansada, soy una mujer a un par de ojeras pegada :-)
    He discutido con mi marido más en este año que en los 6 anteriores juntos y eso que hacemos un esfuerzo los dos por entendernos… Pero el cansancio es mal amigo de la cordura.
    No daría marcha atrás jamás, no me imagino la vida ya sin mi hijo. Lo que me ayuda es que cuando ahora pienso en cuando tenía dos meses sonrío y echo de menos a mi bolita llorona y sin embargo entonces no me daba la vida para nada.
    Seguro que luego añoraremos esta etapa, cuando sean independientes y no quieran saber nada de nosotras.
    Yo tampoco creo que quiera más a mi hombre por ser el padre de mi hijo, para nada, lo quiero porque es él, pero el hecho de la paternidad no amplifica el amor (¡¡¡¡ay de aquellos que tienen un hijo para solucionar problemas de pareja!!!!! )
    Es difícil aceptar que ya no eres dueña de tu vida, el corazón ya no lo tengo en mi cuerpo, va donde está él, y se paraliza con cada pequeña cosa que le pasa. No sabía lo que era querer hasta ahora y tampoco sabía lo que era el sacrificio hasta ahora.
    Vivir así es algo que tenemos que interiorizar poco a poco, no es fácil.
    Estoy segura que aprenderemos, y que todo irá mejor (en realidad ha ido a mejor desde que nació)
    Un beso grande

    • He estado a punto de borrar el post, de hecho he entrado para hacerlo. Pero veo que no se ha mal interpretado. Desde que lo publiqué me siento mal por lo que dije. ¡Que tonta!

      Yo pienso que “lo que no te mata te hace más fuerte”. Con tu pareja igual. Hay que recomponerlo todo y hacerte la pregunta de que si estás dispuesta a luchar por ello, o la de si merece la pena hacerlo. A mi sí, de momento.

      Y lo peor de todo es que llevas razón y echaremos de menos todas estas cosas, incluso cuando la única manera de dormirlos era metiéndolos en la cama, jaja.

      Un besazo y gracias.

  3. por supuesto que no se malinterpreta nada, la maternidad es MUY dura, no pasa nada por decirlo alto y claro, si además nos toca un bebe poco dormilón pues además hay que añadir todo el reventamiento que supone no dormir, yo también estoy en ese punto, así que duermo cuando puedo. A mi me ha costado asumir que en la pareja no somos iguales y dejar de esperar cosas que no van a pasar, cada uno tiene sus limitaciones y hay que tener una tonelada de tolerancia porque están los ánimos muy crispados y cualquier cosa enciende la mecha. Así con todo, es de las mejores cosas de la vida.

    • Es que no hay color a como se lleva el día habiendo descansado en condiciones. Por eso no hay que tenerse en cuenta nada, es una racha y ya está. Hay que armarse de paciencia como muy bien dices y asumir que no eres la única que lo está pasando mal.

      Un besote y ánimo

  4. “Y te das cuenta que tenía toda mi vida atada perfectamente, de que era la protagonista de todo y que, desde que tengo a mi hijo, las cosas ya no son como yo quiero que sean. Tengo que aceptarlo y verlas desde otro punto de vista.”

    Exactamente así me siento yo. No cambiaría ni una coma de lo vivido con mi hija y de lo que quedará por venir, pero tampoco voy a adornar lo que he sentido este tiempo: hay que aprender a ver la vida desde otro punto de vista, igual menos egoísta, y eso cuesta trabajo… y en eso estamos.

    Un abrazo.

    • Eso es, esa es la clave. Antes eras solo tu, incluso estando en pareja, por lo menos en mi caso. Y cuesta asumir eso, porque entenderlo lo entiendes y sabes que darías y harías cualquier cosa por esa personita. Pero llevarlo a la práctica es otra cuestión. Lo haces, desde le minuto uno, pero otra cosa es verlo desde fuera y que no te afecte demasiado. Eso es lo difícil. Llegará un día en el que mi hijo me deje de buscar por las noches, y llegará, aunque me parezca imposible, o que tengamos tiempo de más mi pareja y yo para estar juntos. Entonces lloraré de la pena por lo primero y porque no sabré en que emplear ese tiempo con lo segundo.
      Besazo requetegrande

  5. Ay Anita!! Me encanto el post y que hayas vuelto! Has descrito perfectamente mi situacion actual. Adoro a mi chiquita y no cambio ni una celula de como es, con su caracter y lo activisima que nos ha salido (cuando veo a los niños tranquilitos jugar con sus juguetes media hora me pregunto que hago mal xD) pero todo ha cambiado en mi vida, la relacion con su padre, mis prioridades, TODO! Es super sacrificado, nunca pense que seria asi porque la gente solo hablo de lo maravilloso que es todo, nadie te dice las partes duras, que pasas semanas en las que no tienes ganas de nada mas que dormir, que no haces sino discutir con tu pareja, y que nos hemos dicho las peores cosas de nuestra relacion en este ultimo añ, sin ninguna duda. Cuando veo a la gente tener dos hijos me pregunto cuando demonios tienen tiempo y ganas para hacer al segundo jejeje.
    Pero seguro que en un par de años echaremos hasta de menos esta epoca 😉
    Un beso guapa!

    • Sólo te digo una cosa, ahora que estamos un poco mejor, espero que dure, en todos los aspectos, nos están entrando ganas de tener el otro… TAN MALO NO SERÁ y de todo se sale jaja. Es una locura eh??? tres días que llevamos durmiendo bien y ya se ven las cosas de otra manera.

      Mucho ánimo corazón, es cuestión de adaptarse y saber perdonarse.

      Un besazo

  6. Qué verdad más grande! A la semana de nacer mi hija, una amiga me dijo que los primeros seis meses son muy complicados para la pareja. La mía va a hacer 18 meses y es ahora cuando creo que estoy recuperando un poco el control de mi vida (también porque ha empezado a ir a la guarde y esas cuatro horitas me saben a gloria).
    Lo cierto es que tenemos nuestros dias, y en general ahora estamos mejor, pero estos meses han sido los peores como pareja (en casi 13 años de relación).
    Pensar mil veces que lo mejor es dejarlo, que a buena hora se me ocurre tener un hijo con él, odiarlo al escucharle roncar profundamente mientras yo paso noches en vela por culpa de algun diente que está saliendo… y mil cosas más.
    Pero será tan fuerte el instinto, que cuando vamos saliendo del agujero, nos entra el gusanillo de querer otro!!! A mi ahora la verdad que me da mucha pereza, pero sé que llegara el momento (y la gente ya empieza a preguntar! ).
    He leido lo de la almohada de Diego… espero que sea definitivo y puedas empezar a descansar!!!
    Por aqui tampoco dormimos del tiron y seguimos con el pecho… a ver si el destete (que llegará en breve) ayuda a que empiece a dormir más!!!!

    • Yo le quite el pecho por eso y no sirvió de nada. Pero cada niño es un mundo. No hay consejos universales que valgan para todos. Paciencia y si lleváis 13 años de relación será por algo. Nosotros, en cuanto hemos descansado un par de días seguidos, la cosa ha cambiado un montón. Se ve de otra manera.
      Un besazo

  7. Pingback: Tener un segundo hijo | No es país para madres

  8. He entrado en tu Facebook para ponerte un video que me vino a la mente en el nuevo post sobre tu proyecto de segundo bebé, y por casualidad he bajado un poco y he visto el enlace a este. No sé cómo se me había pasado por alto, y no sé si habrá sido casualidad, pero precisamente hoy ha sido un día de ultimátum en nuestra relación, incluso hemos discutido sobre la custodia de Martina, después no hemos vuelto a cruzar palabra, y hoy por lo que veo dormira en otra habitación.
    Después de leer tu post y varios comentarios de lectores/as, me ha hecho pensar, y que quizás, el también se sienta abrumado y no sea capaz de afrontar como yo esperaba en él su parte de responsabilidad, que quizá el cúmulo de trabajo y el no descansar bien le haya hecho olvidarse de nuestro primer aniversario de boda. Que igual espero de él cosas que no van a llegar, pero que es que antes tampoco estaban y no les daba tanta importancia…
    Gracias por escribir las cosas como son, porque me veo totalmente reflejada en tu aventura y en tus experiencias, en tus palabras y en tus pensamientos.

    • Hola corazón. Yo me he dado cuenta de una cosa… Por lo menos yo, al ver que estoy dando más en esto de ser padres (sobre todo al principio es que es así porque tu hijo te quiere a ti más que a otra personas y eso absorbe, luego ya las cosas se equilibrarán) nos cegamos. Los apartamos y encima les recriminamos su falta de implicación. Es también culpa nuestra pensar que la vida solo nos ha cambiado a nosotras. Mi Hombre me confesó que se sentía desplazado. Que se sentía solo un medio para conseguir que entre otro sueldo en casa y nada más. Y que llegaba a casa después de estar todo el día pensando en mil maneras de conseguir más dinero para su familia, y solo le esperaban broncas. No nos olvidemos de ellos en este proceso. Les cuesta más hablar y expresar lo que sienten. Hablad cuando estéis descansados y la mente esté despejada, daros esa oportunidad. Ya me cuentas y para lo que necesites estoy también en privado. Un besado

  9. Pingback: 10 cosas a tener en cuenta antes de quedarte embarazada | No es país para madres

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