No es pais para madres

Mi experiencia con la lactancia materna: parte 3 y última

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Cuando empezamos con la comida complementaria tenía una cosa clara, el pecho debía de ser lo primero ya que lo otro, como muy bien su nombre indica, es complementario.

Por ello, le daba el pecho antes de cada comida y seguiamos con las tomas normales. Note que mamaba algo menos pero sustancialmente. Siguió la anarquía de la teta sin horarios y sin preocupaciones hasta los siete meses, aproximadamente.

Antes de llegar a esa edad, intenté que tuviera un poco de horarios, dentro de lo flexible claro. Siempre que quería le daba la teta ya que no solo era alimento, pero intenté que ciertas tomas fueran fijas. Las de antes de la comida, sobre todo.

Mamaba unas cinco o seis veces al día. Por la noche perdía la cuenta.

Como os decía, sobre los siete meses era insoportable la situación nocturna. Ya no se dormía con la teta, la quería tener metida en la boca constantemente. No descansaba absolutamente nada, ni con colecho. Tenía el pecho destrozado y no podía seguir así. Decidimos que le daría el pecho hasta el año y que desde ese día le iríamos quitando tomas, poco a poco. A ver qué tal iba la cosa. Si Diego fuera un niño que comiera mal le hubiera aguantado la lactancia muchísimo más, aunque no es uno de los motivos por los que se la quite, claro. Sería absurdo.

Para mi sorpresa, respondió muy bien. Cada semana, más o menos, le iba quitando una. Coincidió con septiembre y la entrada a la guardería de mi sobrina. La pobre estaba mala un día si y otro también. Cada vez que los primos se veían, Diego caía a los pocos días. Malito, la teta era lo primero y un auténtico consuelo cuando no quería comer semisólidos. Yo sabía que mamando estaba bien hidratado y alimentado. Pero volvían todas las tomas y a “hacer puñetas el plan”.

Aún así, en cuanto estaba mejor, lo volvíamos a intentar.

Primero le quite las que veía menos “importantes”. La de las 12 de la mañana para que aguantara toda la mañana, ya que pronto nos iríamos a la oficina y dejaría de trabajar desde casa. Luego fue la de la merienda. Posteriormente, la de las siete de la tarde. Aproximadamente fue así. De esta manera, en un mes y pico el niño mamaba por el día dos o tres veces, como mucho.

Luego entró el padre en acción y le quitamos las tomas de la noche. Esan eran las más difíciles. Le daba la teta antes de dormir, sobre las diez y luego se levantaba todas las veces el padre para dormirle. Fue complicado porque tenía miedo de que se levantase por hambre. Le dábamos agua por si acaso y la verdad es que comiendo papilla y luego la teta antes de dormir no podía tener hambre a las pocas horas. O eso esperaba.

Si se levantaba ya sobre las seis o siete si que le daba teta.

Los primeros días fueron un poco duros pero más para nosotros que para él. En seguida se adaptó y yo pude empezar a delegar, que ya era hora.

Luego probamos a quitarle la teta de la madrugada del todo y pudimos ver que no se levantaba con más hambre ni nada y que aguantaba bien que le vistiéramos y llevásemos a casa de mi madre para que le diera el desayuno y estuviera la mañana con él.

Poco a poco nos quedamos con la toma de la noche. La mejor para él y para mí. Los dos solitos, en su habitación. Viendo como se iba durmiendo poco a poco mientras mamaba. Precioso… Hasta que le salieron cuatro dientes de golpe.

Ya me había mordido un par de veces pero aquella vez casi creí que me lo había arrancado. Tenía ya los once meses cumplidos y se la íbamos a quitar pronto por lo que me levante después del oportuno chillido y le dije a Mi hombre: “cariño… se acabó la teta”.

Y para mí sorpresa Diego se durmió con su padre rápido y estupendamente bien.

Desde entonces es mi Hombre el que lo duerme. Conmigo ya no está cómodo, se ve que él está más acolchado que yo.

Como ya no tenía subidas ni nada, el pecho no se me ha vuelto a hinchar y la leche solo sale si aprieto. Aún a día de hoy sigo teniendo si hago eso pero me han dicho que es normal.

Sinceramente, si descansara mejor por las noches a Diego le hubiera quedado teta para rato pero tenía la esperanza de, al poder delegar más es mi Hombre o quitarle el pecho del todo, mi bebé durmiera mejor.

No ha sido así pero no me arrepiento. Ahora puedo confiar 100% en que mi marido lo duerme casi mejor que yo y poder salir (una vez lo he hecho nada más pero bueno, estuvo muy bien) alguna noche con mis amigos o hacer otra cosa.

Ha sido precioso y pienso volver a hacerlo con un futuro hijo. Cada vez leo más beneficios de la leche materna y espero aguantar más la próxima vez. 11 meses no están nada mal pero cuanto más tiempo mejor. Siempre y cuando la madre y bebé quieran.

A día de hoy, mi experiencia es esta. No son consejos, solo vivencias. Cada niño, cada madre, cada familia, cada circunstancia es diferente y todas las madres queremos lo mejor y hacemos lo mejor para nuestros hijos. Yo no soy mejor por haber dado la teta que otra que no lo ha hecho. Ni la que ha aguantado hasta “x” años más dando el pecho es mejor que yo.

En mi caso el colecho no ha funcionado porque no descansaba tampoco y porque los tres era imposible dormir en una cama tan pequeña. Tampoco la cuna cabía, solo la minicuna. Ni cuando le he quitado la teta ha dormido mejor.  Por lo que muchos mitos se me han desmontado pero no quiere decir que con el segundo no me funcionen.

La maternidad es un camino lleno de “prueba y error”.

 

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13 Comments

  1. Yo sólo pude darle 2 meses, se me cortó la leche por un disgusto y por más que lo intenté no volví a producir leche, además que Martina enseguida se hizo al biberón y con el primero que tomó, durmió la noche entera, desde ese día duerme entre 8-10h seguidas, con colecho, por supuesto, porque en su cuna no aguanta ni 30 minutos…
    Cada bebé es un mundo y cada casa una historia, y lo que nos ha servido para ellos igual no nos vale para nada con un hermanito…
    Qué alegría volver a leerte.

    • Que curioso que se te cortase, lo que hace el cuerpo ante una situación de estrés me fascina en serio. Por lo menos lo intentaste por lo que no te preocupes, y si duermes desde entonces pues eso que te llevas y eso que te envidio jaja porque madre mía con Diego.

      Un besazo María

  2. Mi niña tiene 9 meses con sus tres dientes y las paletas de arriba ya asomándose y los bocados que me da son tremendos que cualquier día me sale hasta sangre! De día solo le doy pecho a media mañana y por la noche solo se levanta casi dos o tres veces, ya la última sobre las 7 y media de la mañana y hasta las 10 que no se despierta le doy ya los cereales así que resumiendo… Solo le doy teta para calmarla si estoy nerviosa y en la cena (pocas veces lo hago) para que se quede satisfecha para dormirse ya… Hay a veces que la coge de chupe pero bueno! No dicen la leche materna es lo mejor? Pues lo afirmo pero sin bocaitos claro.. Besos :)

  3. En la lactancia y el destete, cada familia es un mundo. Yo aún lo veo muy lejos porque lo cierto es que descanso bien durmiendo con él. Para el segundo, una cama más grande, jajajaja.

  4. Uff, qué buen tema planteas y cómo me ha servido tu entrada!!! Nosotros estamos justo en ese punto ahora, mi renacuajo está a las puertas de los 11 meses, con 6 mega dientes mordedores y planteándonos un poco qué hacer con la lactancia. Yo nunca he sido de las que lo ha disfrutado demasiado, me ha parecido siempre muy esclavo y solo lo he hecho porque es lo mejor para él. Pero ahora, ya no es tan esclavo, porque come de un montón de cosas y realmente él podría pasarse un montón de tiempo sin pecho, si mama es porque yo le ofrezco, si no, le das otra cosa y punto (bueno, menos por las noches). Las noches siempre han sido malas, pero últimamente se están volviendo infernales. Si a eso tengo que sumarle 5 minutos de preparación de biberón mientras la madre/el padre está zombi y el niño berrea, se me quitan las ganas, la verdad. Y el colecho lo aborrezco, la verdad, pero hay días que no nos queda más remedio. Aun así, si a media noche se despierta, mama 5 minutos y se queda dormido, me da un perezón descomunal cambiar eso por media hora de mimos varios para que se duerma sin teta, aunque no sé si me estoy cavando mi propia tumba, la verdad.
    Yo sé que podría quitarle la teta si quisiera, de día si no le ofrezco, no pide, y de noche, sé que hambre no tiene, al menos hasta las 4 o 5, porque cena como un animal. Respecto a esa toma, fue la primera que le quité, para que no asociara teta con dormirse, según leí por ahí, pero como te puedes imaginar, el plan nunca salió demasiado bien! :S
    Bueno, pues que en eso estamos, sin saber muy bien si seguir aunque sea solo con un par de tomas al día o desdetarlo del todo. A ver qué decidimos y cómo sale la cosa. Gracias por tu entrada otra vez, me ha servido mucho. Un besote grande.

    • Me alegro que te haya servido. No sé qué decirte. A mi no me ha servido ninguna cosa que me han dicho jajaja. Por lo que prefiero ser cauta. Decidas o que decidas tira hacia delante. Haces lo mejor porque eres su madre y punto.

      Un besazo y ya me contarás que habéis hecho y cómo os ha ido.

  5. Hola,
    Soy nueva en esto de escribir, pero llevo tiempo leyendote… Me gusta mucho tu forma de escribir. os cuento un poco mi experiencia con el destete.
    Yo le quité la teta hará un mes, con 9 meses, en realidad casi la dejó ella, porque como comenta Luli, si mamaba durante el día era porque yo le ofrecía. Las tomas de la noche se las “quité” a los 7 meses cuando voliví al trabajo. Me solía levantar cuando se despertaba (porque mi pequeña del colecho no quiere saber nada) y le daba pecho, hasta que un día decidí no hacerlo y darle el chupete a ver que pasaba, los primeros dos días le costó un poco pero al tercero era ir ponerle el chupete y listo, a dormir otra vez. Así que ya sólo le daba teta por la mañana para desayunar y por la noche para dormir.
    Empezamos a notar que por la mañana se quedaba con hambre, porque nos dijeron en la guarde que estaba inquieta, así que probamos a darle teta y luego bibe, y mucho mejor, claro que cada vez comía menos teta y yo producía menos leche, casi casi parecía que yo le estuviese obligando a tomar la teta. Así que por miedo a que por la noche estuviese quedandose con hambre empezamos a darle también bibe y teta por la noche y así progresivamente hasta que un día pensé, se acabo! Parece que la estoy obligando a comer teta.
    Me dió mucha pena, pero la verdad es que ahora tardamos mucho menos en prepararnos por la mañana y en ir a la cama por la noche. El bibe se lo toma rapidísimo, en la teta se podia tirar media hora la pobre sin sacar apenas nada…

    • Hay muchos niños que dejan de buscar la teta o que no muestran interés, es curioso. Cada niño es un mundo, me estoy dando cuenta con cada cosa que contáis y que veo a mi alrededor.

      Pues muy bien si habéis encontrado una manera de estar bien todos. Yo estoy en una buena etapa de momento. Las noches van muy muy despacio, tenemos retrocesos, pero tengo esperanza jaja, no me queda otra.

      Un abrazo

  6. Pingback: Mi lucha por conquistar el sueño de mi bebé: de 6 a 12 meses | No es país para madres

  7. Hola, yo estuve dandole durante casi once meses a demanda y sin apenas dormir por las noches, se lo quité porque estuve ingresada en la UCI y me dieron una medicación que se quedaba en el cuerpo y era veneno para la niña, estuve llorando durante días por no poder ver a mi hija y haberle quitado el pecho de esa forma tan brusca. Incluso pensé en retomarlo meses después cuando ya no tenía restos de la medicación en mi cuerpo, pero la pequeña se adaptó rápido y creo que somos nosotras las madres las que peor llevamos el destete, ellos son maravillosos porque se adaptan a todo mejor que los adultos, y son felices solo con pasar tiempo con nosotros, no piden más!

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