No es pais para madres

Mi parto III. Proceso de dilatación

| 20 Comments

Parte I

Parte II

Ya no recuerdo muy bien cuándo pasó exactamente pero llegó un momento del día en el que las contracciones se hicieron mucho más intensas y algunas se sucedían junto con otras sin dejarme apenas aliento.

Se me saltaban las lágrimas y en una de ellas mi madre se puso nerviosa y llamó a los médicos.

Me llevaron a otra sala que es donde te llevan cuando estás de parto y me realizaron otra exploración. Nada nuevo bajo el sol. Seguía igual, ni siquiera había borrado del todo el cuello del útero.

Me pusieron los monitores durante una hora eterna y me dejaron sola en aquella habitación del infierno la cual visitaría más veces de las que quisiera hasta ponerme definitivamente de parto.

Me dijo la matrona de turno que no me pusiera nerviosa porque podría inducirme yo sola las contracciones y se enfadó cuando vio a todos los familiares rondando la habitación. Me dijo que ellos también se tenían que tranquilizar.

También me dijo que me moviera por la habitación para relajarme, que me diera duchas de agua caliente, etc. Le dije que no me había movido de la cama porque la enfermera me dijo que no se me ocurriera hacerlo. Por su reacción empecé a notar la mala relación entre las enfermeras y las matronas. Más tarde vería que también entre los ginecólogos.

Me devolvieron a la habitación para mi desolación y ya no recuerdo con nitidez las cosas.

Sólo recuerdo que todo me estorbaba, que no quería ver a nadie, solo quería que estuviera Mi hombre conmigo y nada más. Me molestó muchísimo que la gente estuviera en el hospital viéndome penar. No lo entendía ese día y lo sigo sin entender a día de hoy.

De vez en cuando venían a explorarme pero todo seguía igual. Todo menos el dolor, cada vez más intenso, cada vez más frecuente.

No sabía como ponerme.

Las contracciones se hacía cada vez más seguidas e insoportables y llamamos varias veces para que me vieran.

El mismo protocolo: llevarme a otra sala, explorarme y una hora de monitores.

Horrible.

Una hora sin poder moverme, boca arriba y sola. Y ni que decir las caras del personal cuando veían que no tenía tantas contracciones por los monitores. Habéis leído bien… Cuando llegaba ahí se me paraban. No me preguntéis por qué. Tal vez era cierto lo de que estar tan pendiente o nerviosa te las provocaba más.

Cada vez que volvía a la habitación había más gente. No sé que me fastidiaba más, el dolor o el ver sus caras. Por lo menos se quedaban fuera de la habitación.

Empecé a darme baños de agua caliente que me relajaban bastante y a andar por la habitación todo lo que podía para favorecer la dilatación. Pero llegaba un momento que nada me calmaba.

Me abrazaba al cuerpo de Mi hombre porque perdía las fuerzas y el agotamiento comenzaba a pasarme factura.

Me agarraba a las paredes y me doblaba del dolor.

Por fin entramos en la noche y la gente se fue yendo poco a poco.

Nos quedamos solos los dos. El dolor continuaba aumentando.

Mi hombre contaba las contracciones. Muchas se daban cada tres minutos durante casi una hora y luego nada. Se volvían regulares pero luego dejaban de serlo.

En una me vio tan mal que llamó de nuevo al celador para que me llevasen a los tocos. Yo no quería ir porque lo pasaba fatal tanto tiempo sin poder moverme pero él se puso muy nervioso y no pudo evitarlo.

Era otra sala y otro personal sanitario. Me exploraron y había dilatado un poco pero nada. Era desesperante.

Me dejaron de nuevo sola con los monitores puestos y podía escuchar a otra chica chillar.

Me dieron unas contracciones fortísimas. Es más, una de ellas fue la más fuerte que sentí de todas, gracias a dios no volví a sentirla. Creí que me rompía por dentro y no pude contenerme y empecé a quejarme en alto. Se acercó una mujer y me dijo que qué me pasaba.

Me dieron ganas de decirle que estaba esperando a que me trajeran la cena.

¿Pero que narices me iba a pasar?

Me volvieron a llevar a la habitación. Psicológicamente no podía estar peor.

Le dije a él que siguiera contando las contracciones pero que se callase. Que cuando pasará una hora seguida con ellas cada tres minutos me lo dijera.

Me senté en el sillón-cama-caca que había y él se tumbo en la cama para descansar algo.

Me senté haciendo caso a una de las ginecólogas que me dijo que así las contracciones era más efectivas.

Me cogí el abanico o lo que quedaba de él y me mentalicé que tenía que pasar esto como fuera. Que yo y solo yo estaba en esto y que nadie iba a ayudarme. Pasarlo lo mejor posible dependía única y exclusivamente de mi.

Me concentré en la respiración y en cada una de las contracciones.

Fui capaz de dormirme entre ellas.

Comenzaba una, cada vez más lentamente. Subía y subía de intensidad y me decía a mi misma “va a ir cada vez a más y más y más y luego tiene que bajar, lentamente, pero tiene que bajar”.

Así, fui pasando una tras otra. Pero había algunas contracciones que, cuando estaban en lo más alto de intensidad, parecían que bajaban pero volvían a subir de nuevo. Esas eran horribles. Duraban una eternidad y no estaba preparada para ellas. Menos mal que no se daban muy a menudo pero me hacían retorcerme sobre mi misma.

Los labios los tenía sequísimos y me sabía fatal la boca. Estaba despeinada y me daba igual. Por fin entendía lo que me dijo la mujer al ingresar: “estás demasiado fresca para estar de parto”

Pensé entonces que no debía de faltar mucho. Eran las cinco de la madrugada y si a las ocho no me había puesto de parto me lo inducirían. Tres horas tenía que esperar. Me parecían tres años.

De pronto Mi hombre me dijo que llevaba una hora con las contracciones cada tres minutos. En un momento con la guardia baja le dije que llamase, sin pensarlo muy bien.

Parte IV

Post relacionados

20 Comments

  1. Madre mía!!! Cuantas horas dijiste???

  2. Ayy…que intriga por dios!! Como te entiendo, que mal se pasa..fuiste muy valiente. Y yo que me quejaba de mi parto de 24 horas, al tuyo ya le llega también. Espero que estuvieras ya cerca de dar a luz. Besitos

    • Se me hizo eterno y corto a la vez, una sensación bien extraña pero vamos, qué te voy a contar a ti!! 24 tampoco estuvo nada mal 😉

  3. Jo nenaaaa…menudo porrón de horas…Aix…aquí me quedo esperando otra vez…
    Besotes!

  4. Joder 36 horas!? Madre mia, hoy una prima de mi tia ha parido (por parto inducido) y ha tardado 6 horas y yo firmo por eso, pero viendo el tuyo es que firmo por 12 tambien madre mia. Te entiendo perfectamente en lo de no querer a nadie alli, ¿quien tiene ganas en ese momento? Lo peor es que se que el dia que me toque no podre librarme, hasta que me mosquee y mande a todo el mundo a freir esparragos, mi madre lleva años diciendome que ella estara alli cuando yo de a luz y yo estoy harta de decirle que alli el unico que tiene que estar es mi novio para ver a su hija venir al mundo, que por muy madre que sea no quiero a nadie alli. Y lo de la pava preguntando que te pasaba, no sabes como me te entiendo, en el primer trimestre cada vez que me daba una arcada mi chico me preguntaba todo lacio, ¿que te pasa? y yo le decia, pues no lo ves!!! En fin que espero que ya solo quede una cuarta parte para el desenlace jaja. Besotes!

    • Dioooos, yo también firmaba por eso. Qué envidia madre mía.

      Dile a tu madre que no a tiempo, de todas formas sólo dejan entrar a uno cuando estas de parto parto por lo que por lo menos en eso estás curada en salud.

      Es lo peor tener a todo el mundo ahí, te lo aseguro

  5. Espero que el final con intriga. Jeje. Un besazo

  6. Madre mía hija qué tortura!
    Me alivia el saber que estais los dos bien :-)
    Y qué ganas de leer el desenlace! Un besote y feliz finde

  7. Madre mía!!!! Entre que me falta poco para mi propio parto y que no soporto el no saber el final de una historia… Bueno al menos sabemos que acabó bien aunque no sepamos como porque ya tienes a tu peque en los brazos. Entiendo que no lo escribas de una sola vez porque tendrás poco tiempo ahora, y todo ese cúmulo de sensaciones desde que saliste de casa hasta tener el bebé debe ser difícil de describir. Espero ansiosa el próximo capítulo, que nos has dejado en un aunténtico “cliff hanger” :)

    Besos

  8. Vale vale vale, me has acojonado.
    Solamente me quedan 4 meses para pasar por eso.
    Dime que vale muuucho la pena, porque se me ha quedado un mal cuerpo…..

  9. Hola Anita!
    No he podido leerte antes porque estaba ocupada con mi peque que llego el dia 17. Carai que parto más largo! Yo de verdad que no me puedo quejar para nada, me desperte a las 5.30 con unos dolorcillos que no sabia definir y por si a caso nos acercamos al hospital a las 8. A las 11 ya habia nacido la peque! Eso si, las últimas contracciones tengo el recuerdo que fueron muy dolorosas pero es curioso porque es verdad eso que se olvida. Cuando les ves la carita se pasa tooooo!!!!
    Por cierto, a ver cuando creas un post sobre los primeros meses porque por dios q tengo miles de dudas sobre si lo estamos haciendo bien o no y asi lo podríamos compartir.
    Mil besos!

    • Qué bien!! qué rápido. A mi me dolió mucho pero lo pero sn duda fue el estar así tanto tiempo.

      La semana que viene empiezo con el postparto y con los primeros meses del gordo. Ojalá tuviera mmás tiempo para escribir

  10. Pingback: Parto II. En el hospital | No es país para madres

Deja un comentario

Required fields are marked *.