No es pais para madres

Mi post-parto. En casa

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Sangré durante tres semanas más. La última como el final de una regla. Las compresas del hospital súper cómodas. Cuando se gastaron use las que compré, bastante bien de precio y algo más estrechas pero igual de cómodas y absorbentes.

Cuando sangraba ya bastante menos empecé a usar compresas normales.

Ya os hablaré en otro post de todos los productos.

Me lavaba dos veces al día con Episelle. Tengo su olor grabado en la mente y cada vez que me lavo ahora para gastar el bote me recuerda a esos primeros días y no es muy agradable la verdad.

La herida daba bastante grima limpiarla pero iba progresando día a día.

Me costaba muchísimo sentarme, era todo un ritual. Primero tenía que palpar la superficie asegurándome que no hubiera ningún artilugio que sentarme en él y ponerme a chillar histérica de dolor. Luego sentaba un cachete, luego el otro, luego rezaba para que me doliera lo menos posible plantar definitivamente el culo, no lo lograba, volvía a repetir la acción y así hasta que encontraba una postura que no me dieran ganas de arrancarme la piel a mordiscos.

Ahí entró en acción el cojín de lactancia. Me ha servido para todo menos para su función original. Aún así me ha ayudado y me sigue ayudando en mi día a día enormemente. Lo adoro casi tanto como a mi marido.

Gracias a él conseguía sentarme en condiciones sin que se me saltaran las lágrimas. También lo uso para apoyar el ordenador y mantener la postura recta mientras escribo en el sofá, como cojín para el cuello en mis largas siestas con el peque en brazos, etc. Es realmente uno de los mejores regalos que me han hecho.

Cada día todo dolía algo menos. Muchas veces al levantarme sentía como mi vagina tiraba hacia el suelo, literalmente. Creía que se iba a desprender del cuerpo de un momento a otro. No era doloroso que conste.

Los entuertos eran curiosos y muy de vez en cuando molestaban. Se llevaban bien.

Me dolía mucho toda la zona de la pelvis al andar y al estar mucho tiempo de pie.

Recuerdo nochebuena, al final nos quedamos hasta la una de la mañana y sólo quería llorar al llegar a casa, estaba reventada.

Luego están los puntos, cuando se secan es muy desagradable porque sientes como si un Bull-Dog estuviera mordiéndote el culo todo el día. Dura también poco pero te dan ganas de rascarte con un rastrillo toda la zona. No lo hagáis bajo ningún concepto.

A todo eso se suma los inicios de la lactancia, igualmente duros.

Después de poneros “buen cuerpo”, os diré que cada día os vais encontrando mucho mejor y que junto con ese subidón de hormonas todo se hace muy llevadero.

Llega un día, no muy lejano, en el que puedes andar más de diez minutos sin querer tirarte por la ventana, en el que tus pezones se han rendido ante las succiones constantes de tu hambriento retoño, los puntos se han caído y has dejado de sangrar. Un día en el que el dolor ya pasa a un segundo plano y puedes centrarte 100% en tu pequeño, que se dice rápido.

Lo peor para mí fueron las hemorroides. Después del parto eso fue para tirar mi ano e ir a comprarme otro.

No encontré ninguno por ebay y me tuve que joder y buscar otras soluciones.

Me recomendaron una pomada que en la farmacia y que era compatible con la lactancia. Pone que te la eches tres veces al día después de limpiar bien la zona. No me la echo tantas veces pero cuando lo hago es por dentro y por fuera y llevo una semana que genial. Por fin!! Otro problema menos.

A pesar de encontrarme fastidiada por el post-parto me levantaba a las ocho de la mañana como si me hubieran metido un petardo por el culo a limpiar, ordenar, lavar, limpiar, ordenar y así hasta el infinito.

A Mi hombre le daba vértigo verme.

Acompañaba que el peque, durante las primera semanas, dormía mucho.

Comía y dormía, un bendito.

Luego la cosa cambió, pero eso es otra historia.

A día de hoy me encuentro 100% recuperada, sin contar claro la parte puramente estética.

Mis pechos se parecen más a los de una vaca que a los de un humano normal. Están llenos de estrías, después de ducharme los tengo que levantar para terminar de secármelos y mi imagen cada mañana frente al espejo es una versión “boteriana” de mi misma.

¿Lo bueno de todo? Qué no te da tiempo de darte cuenta de todo eso y llega una mañana que el peque está tranquilo y te atreves a darte un capricho y salir de compras. Asumes que tienes una talla más, o dos, y te pruebas un vestido que te disimula las lorzas. Te ves genial y piensas que quizás esos kilos de más te sientan hasta bien. O no, pero te das un respiro a ti misma para recuperarte.

“Poco a poco” Te dices. Y te vas de la tienda con una sonrisa y con tu crio “más feliz que una perdiz”

Después de tres meses las cosas se ven de otra manera.

Se ven mejor.

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20 Comments

  1. Y cuando pase un tiempo hasta lo mismo te atreves a repetir, porque todo esto tan desagradable se olvida (misteriosamente).

    • Si si, es lo más fuerte, la naturaleza es sabia y si no lo olvidasemos me parece a mí que se terminaria la especia por parte de más de una

  2. Jajajajaja! Sí, con el tiempo se ve hasta bien! Aix…a mí no me mola recordar el postparto. Por una parte estaba en una nube con mi Peque, pero físicamente…un asquito. Aunque como tú dices a los tres meses estaba como una rosa, jajajajaja! 😀
    Muas!

  3. Bueno es pensar que todo se pasa, me centrare en eso, en que es una mierda todo pero vas mejorando poco a poco jaja, yo que ya llevaba unos años con depresion por las lorzas que tenia veras cuando llegue el verano y tenga ademas las lorzas postparto, pero vamos, pareo y a mirar a mi niña para que se me olvide todo. Ahora estoy con picores por todo el cuerpo y todo lo que queda por venir es molesto, con los meses que llevo “chachipiruli” desde que deje de vomitar y eso jaja, pero bueno, be water my friend, a pensar en positivo.

    • Ana!! de verdad que todo se pasa, tenemos que darnos tiempo… Qué somos muy caga prisas las mujeres y lo queremos todo perfecto y ya. Las cosas no son así, lo primero es lo primero y luego ya habrá tiempo.

      Piensa en las tetazas que tienes y que tendrás… Jamás rellené las camisetas como ahora!! eso si que me da alegria verme

  4. Pues no ha sido tan malo al fin y al cabo…
    En mi última ecografia se veía una niñas de apenas 3kg y una semana después me pongo de parto, y 16h después de estar literalmente de PARTO se dan cuenta de que no hay manera humana de que salga, así que cesárea de urgencia por sufrimiento fetal… nace mi hija, 3, 9kg y todo el mundo se sorprende y me presentan a una rubia de ojos azules inmensa y se la llevan corriendo al padre…
    De esa noche no me acuerdo nada, pero a partir del día siguiente empiezo a tener 39-40°C de fiebre y dicen que es por la subida de la leche, y al tercer día ya empiezan a preocuparse y me empiezan a hacer todo tipo de pruebas y cultivos y al noveno día descubren que he cogido una bacteria en el quirofano y qur me ha infectado un riñón…
    Así que salí del hospital 15 dias después de que naciera Martina, con 2 tallas menos de las que tenía antes de quedarme embarazada y con una niña enorme que nació usando la ropa de 3-6 meses…

    • Me dejas muerta… Eres una campeona que lo sepas. Y tu niña tenía que ser un auténtico espectáculo, qué hermosura por dios.

      Espero que ya estés completamente recuperada.

      Un besazo

  5. Bueno, supongo que todo pasa y seguro que se olvida, porque aunque nunca he parido, sí que me he tenido que enfrentar a otras cosas que la naturaleza, en su sabiduría, me ha hecho olvidar para que no duela más.
    Que suerte que tu nene durmiese tanto y tan bien. Mi sobrino no paraba quieto, jamás durmió una siesta que yo recuerde y mi hermana y yo nos teniamos que turnar para estar con él porque no paraba de llorar de peque. También es que el pobre tuvo reflujo, pero era bastante inquieto de por sí. Espero que mi bebé sea más tranquilito y tenga bien ese diminuto estómago que traen los bebés tan delicadito.
    Me interesa lo que comentas de ese cojín de lactancia. ¿De qué tipo es? ¿De los de forma de U o de los que tienen como unas correas y se atan a la espalda? Digo porque si es tan útil, mis amigos me preguntaron hace poco que qué me hacia falta y les dije que ya les avisaría, porque en tema de ropa, muebles y demás, he heredado casi todo de mis sobrinos. Si es como dices, aunque no me sirva para dar de comer a mi bebé, si me va a aliviar los dolores, les pido uno, porque ya desde la semana 30 me diagnosticaron una rotura fibrilar de las sínfisis pélvica, y la matrona opina que tras el parto puede que siga fastidiada con eso.

    • Es que lo pasan fatal con los reflujos y cólicos, el mio ha tenido un poco de las dos cosas pero realmente no me puedo quejar, es un niño tranquilo. Da trabajo como todos los bebés pero todo dentro de lo normal. Aún así hay dias que no sabes dodne meterte por lo que no me imaginocon un bebé con problemas como tu sobrino y llorando tanto… Debía de ser muy duro. Porque los ves tan mal y no sabes que hacer y te desesperas.

      Menos mal que solo es una fase.

      Un besito

  6. Aquí otra enamorada del cojín de lactancia, que me paso el día con él casa arriba casa abajo y sin soltarlo. Los kilos son lo de menos aunque el pecho ¡ay, yo también tengo que levantarlo para acabar de secarlo bien! ¿Qué le vamos a hacer?

    • El pecho es lo que más me ha sorprendido, no sabía que cambiaba tanto!! es que te juro que parece otro. Y si fuera a mejor pues bueno… Pero no es mi caso al menos.

      Qué le vamos a hacer… eso digo yo. Los tendremos que querer

  7. Anita, cada vez que leo tus entradas de este tipo me recuerdo a mí misma en aquellos días.
    Recuerdo un día, con el Mayor, que me atreví a salir al parque a dar un paseo. Iba sentándome en cada banco que veía (mi cuarentena duró aquella primera vez más de un mes y medio). Pero recuerdo el sol en la cara, mi bebé dormidito y aquel airecito que me alimentó el alma…
    Es cierto que después de un tiempo todo mejora y que aprendes a darte respiros a ti misma, es eso o morirte de asco y no es plan. Y llega un día que hasta repites la experiencia. Y sólo cuando vuelves a sentar el culo con los puntos recuerdas lo mal que lo pasaste la primera vez. Pero todo esto también se olvida y hasta repites otra vez 😉 Qué curiosa la memoria materna, ¿verdad?
    ¡Besotes gordos!

    • Desde luego en tu caso se cumple!! jaja, eso me demuestra que compensa y mucho porque sino no repetiriamos ni de coña.

      Ains amor de madre… Ahora tiene más sentido de nunca 😉

  8. Vale, me acabo de dar cuenta que olvide la primera vez…y que pronto pasare de nuevo por un postparto. Arggg
    Cada vez me gustan mas tus post.

  9. Pasito a pasito reina, jajaja me encanta lo cruda que te pones contando como te dolía todo, me ha dolido hasta a mi! jajaja bueno lo mismo te pasaría si te hablara de la raja de mi cesárea bien fresquita, un amor vamos! y tu versión boteriana debe estar tope buena, no tengo la más minima duda, lo que tu eras una Gisele Bunchen de la vida antes y claro tardas un poquito en reponerte, pero amos amos si te pondrás. Yo si que me he puesto foca y ahora, después de 2 años parece que empiezo a centrarme un poquito en mi misma y quiero mejorar pray for me y que no me muera de verguenza este verano para ponerme un bikini
    Besazos cara mía

  10. Pienso muchísimo en el postparto. Leo estas líneas y agradezco que alguien sea sincera, porque todo el mundo te dice que es súper-mega-hiper-chuli de la muerte estar en casa con tu hijo, y que las molestias físicas casi ni existen. Y supongo que la gente lo dice por buena fe, para no desanimar, o porque realmente al tiempo lo malo se olvida. Pero ya decía yo que había gato encerrado… jejejeje Por el momento yo ya tengo mi súper cojín de lactancia en casa, con el que duermo abrazada cada noche (he substituido hombretón por cojín jijiji). Lo de la talla… supongo que acaba siendo algo secundario. Habrá tiempo para recuperar el tipo. Un besazo y me alegro que todo haya pasado,para poder disfrutar del pequeñín con toda comodidad.

    • Bueno, no te tiene que pasar igual que a mí que de todas formas no fue tan horrible. Sobre todo que fue mejorando rápido por lo que no te preocupes que las mujeres somos super fuertes y podemos con todo.

      Un besazo y mucha suerte, ya nos contarás.

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