No es pais para madres

Mis 10 idas y venidas de 2014

| 15 Comments

No he sido plenamente consciente de mi maternidad y ni he empezado a estar en mi sano juicio hormonalmente hablando, hasta hace unos meses, o eso creo. Es así de triste.

Ahora puedo verme y sentirme cómo madre sin que ese traje me quede grande. O por lo menos lo siento así la mayor parte del tiempo.

En este año, que se dice pronto, con todos sus meses, sus semanas, sus días, sus horas y demás segundos, he aprendido muchísimas cosas. Cosas sobre mi entorno familiar, social, sobre mi misma, sobre el mundo. Sigo sin tener del todo claro lo que quiero pero cada vez veo con más luz las cosas que no quiero.

Ha sido un año durísimo, intenso, largo y rápido, doloroso, precioso. He sentido y siento lo que es la felicidad plena. Ver que tus pies dejan de tocar el suelo, volver a tener ilusión por las cosas como cuando eras pequeña. Estoy volviendo a observar el mundo desde la inocencia a través de los ojos de mi hijo. Lo necesitaba.

Pero, como todo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas:

Lo mejor:

1- Mi hijo, por supuesto. Verle sonreír y escuchar su risa es lo más excitante de este mundo porque a eso no les enseña nadie. Tener que sortear el pasillo porque está lleno de trastos suyos y que me encante.

2- Mi trabajo. ¡TENGO TRABAJO! y, contra todo pronóstico, me gusta.

3- Poco a poco volver a ser yo. Volver a ver mi cuerpo pasar de ser boteriano y lleno de rotondas a líneas más normales. Tener tiempo para mí, aunque ese tiempo lo dedique a cosas de mi familia, no importa.

4- Que las Navidades se vuelvan de nuevo algo emocionante. Los regalos, preparar las fiestas, estar con la familia, las luces de la ciudad, pasear bajo el sol típico de la mancha mientras hace un frío “que pela”

5- Ver a mi hermano jugar con mi hijo

Lo peor:

1- Perder el control de todo. Que tu hijo no sea solo tuyo y tener que comulgar con ruedas de molino ante cosas con las que no estás de acuerdo pero con la que tienes que lidiar constantemente. Mi hijo tiene tíos, abuelos, primos y para ellos también es “suyo”

2- Que veas como se alejan amistades que realmente no lo eran. Aunque eso no es del todo malo.

3- Tener que dividirme una y otra vez para llegar a todo.

4- Discutir. Pero no por quién ha hecho más la cama esa semana. Discusiones de las de verdad, de las que quiebran, rompen y no llegan a ninguna parte. Tener que lidiar también con eso.

5- Que haya días que todo esté del revés y no puedas cerrar la puerta e irte porque él depende de ti

Pero hermosas y hermosos míos… Tener hijos es absolutamente y alocadamente precioso. Es delirante, hilarante y catastrófico. Pero el caos es bello en sí mismo, es espontáneo. Si sabes ver la línea recta entre todo el desorden, paras un segundo y te das cuenta de la suerte que tienes, entonces, solo entonces, te das cuenta que el que te huelan los dedos a mierda porque acabas de cambiar a tu hijo puede ser algo bonito qué recordar para la posteridad.

Post relacionados

15 Comments

  1. Hola Anita!

    Te sigo desde hace más de un año y me encanta leerte porque creo que tienes un punto de vista sobre la maternidad que más de una necesitamos oir para darnos cuenta de que no todo es color de rosa.

    He seguido tu trayectoria, tu embarazo (que por cierto, me encantó leerte porque le pusiste un toque de humor muy divertido y realmente nos hiciste pasar un buen rato) y ahora tu reciente maternidad, y además he de decirte que comparto tu opinión en muchos aspectos.

    Yo aún no soy madre, pero si todo va bien, en Mayo de este año tendré en mis brazos a mi primera hija, estoy embarazada de 21 semanas y no puedo ser más feliz.

    Te felicito por tu blog, feliz año para ti y los tuyos, seguimos en contacto!!

    • Hola Nell, gracias por esribirme, muchas estáis ahí en el anonimato y me encanta cuando dáis el paso y me escribís unas palabrejas.

      Pues muchísimas felicidades por tu incipiente maternidad. Va a ser increíiiiiiiiiible en todos los aspectos. Mucho ánimo, mucha paciencia y ahora puedo decirte que compensa absolutamente todo lo duro que va a ser, que lo será. Es precioso en serio, volvería a pasar una y otra vez por todo con tal de tener a mi enano de nuevo.

      Y no es de color de rosa, pero eso lo hace aún más especial

      Mil besos y sígueme contando como va todo.

  2. Anita, primero de todo, FELIZ AÑO!
    Te leo y parece que me lea a mí misma.
    La mayor parte del tiempo no me creo que ya sea madre. Ser madre es MUCHO. Y pienso muchas veces, q me queda grande. Como si fuera algo pasajero. Como si fuera un poquito fraude. Como si para ser madre se tuviera que ser mucho mejor. Es un pensamiento extraño. Pero de repente, ves a tu hija en manos de alguien, ella te ve, y extiende sus brazos hacia ti mientras sonríe, y piensas… sí, es mía. Y sí, soy madre. Y buf… hay veces que me sobrepasa un poco la situación. Hay veces que no llego a todo, hay veces que me frustro, hay veces que mi casa es caos, hay veces que discuto con mi pareja… eso es así. Y negar eso, y pintarlo todo rosa, sería mentir deliberadamente.

    Para mí, lo mejor de 2014 es haber tenido a mi hija.
    Lo peor, es que quizás lo he vivido todo tan frenéticamente, que no lo he saboreado. Siempre quiero llegar a tanto, que no disfruto. Y para el 2015, mi idea es frenar un poco, divertirme, vivirlo más.

    En fin, te deseo un año precioso, y lleno de posts que me hagan sonreír tanto.

    • Feliz año Julieta mia y por favor relájate porque sino es que es tremendo. Qué está todo echo una mierda?? pues bueno, lo primero es lo primero y luego ya lo demás, es fácil decirlo pero es mejor para tí. Disfruta de cada momento que se pasa volando. Diego crece delante de mí a una velocidad que asusta y uff, qué pena dá, como para estár agobiada por más.

      Y ya lo saborearás, yo lo estoy haciendo ahora después de un año…

  3. La 1 peor es para mí indignante.

    • Si, hay cosas que son para irte a una isla perdida pero bueno, de momento y porque me pilla de buen humor diré que se intenta llevar, pero más de un post habrá en el que me cag** en su p*** mad**

  4. Yo no pienso asumir el punto 1 de lo peor k has puesto, mi hija es mia y de nadie mas, nadie se ha entregado ni se entrega a ella en cuerpo (y kgs x suerte ya se han ido, ole, ole) y alma tanto como yo, su padre la quiere y cuida con locura y se la “presto” como suya jiji, pero al resto nanai, mi brazo es mio, no? Mi hija ha sido parte de mi cuerpo y para mi es mia tb, o al menos su crianza depende de mi y mi pareja (aunque yo sea la k me informe y él el k confie en mi) y odio k se metan en eso. Mi hija, su salud, su bienestar, su felicidad, su TODO, está por encima de kedar bien con cualkiera.

    • Es duro pero si no quieres morir en el intento tendrás que aceptar algunas cosas. Desde luego que tu eres la primera en tomar cualquier decisión pero hay que tener en cuenta que hay más personas en la vida del niño y que eso es sano. Pero vamos, que te entiendo perfectamente

  5. Hola! Es la primera vez q me animo a escribirte, aunque te sigo desde el principio de tu embarazo, que coincidio por dias con el mio. Me he sentido plenamente identificada con tooodo lo q ibas contando durante esos 9 meses y ahora ya ni te cuento.
    Es maravilloso encontrar personas q ven la maternidad de este modo, con todo lo bueniiiiisimo q tiene, pero sin esas utopias de que todo es maravilloso y el amor te embarga y suena musica celestial todo el tiempo. Repito es maravilloso, pero tiene aus momentos duros y durisimos y creo q tmb hay que contarlos.
    y por último, volvemos a ser almas gemelas en los puntos de laa discusiones y de asumir que tu hijo es ademas de otras personas tmb. Creo que es lo que mas me ha costado asumir, y sigo en ello de hecho.
    Muuuuchas gracias por tus posts que siempre me hacen sonreir y asentir.
    besos y feliz año

    • Hola Nell, otra que sale del anonimato, ya no te me metas en el armario de nuevo eh??

      La verdad es que una de las cosas que más me cabrea en la manera que tiene mucha gente de describir la maternidad, tanto para lo bueno como para lo malo. No cuesta tanto decir las cosas tal cual, no hay que avergonzarse de ello ni tener miedo. Es bueno ver las cosas como vienen y afrontarlas.

      Y si, lo que más cuesta asumir es que tu hijo no es solo tuyo, pero bueno, para él es sano tener a mucha gente que le acompañe en su camino hacia la vida. Tu eres una espectadora con un sitio privilegiado pero nada más. Es duro pero es así.

      Un besazo y feliz año.

  6. Buenooo!! Yo también seguí todo tu embarazo xq estuvimos en este estado a la vez y m enganche a tu blog.
    Me encanta leer que a pesar del cambio q da tu vida cuando eres madre sabes quedarte con esos pequeños detalles q hacen que todo valga la pena.
    Yo ahora también me encuentro metida en el punto 4 de lo peor. Veo que no soy la única.
    Me alegra volver a leerte.

  7. Hola Ana.
    Nunca antes te había escrito, pero que alegría volver a leerte… he abierto el blog de casualidad y vaya sorpresa ver que has vuelto!

    Comencé a seguirte a principios de 2014, durante mi embarazo cuando buscaba información sobre los meses que aún me quedaban. No me perdía un post! Mi peque nació en Julio y es un gusto volver a tener una fuente de info tan interesante y divertida :)

    Esta entrada me ha gustado mucho, me siento especialmente identificada con lo que hablas de propiedad del niño (abuelos paternos en especial…), y con los amigos que resultan no serlo tanto… yo soy una mamá joven (según como se mire, que tengo 28 palos…) y cuando dejas de estar presente en las noches de fiesta, o para tomar cañitas cada Viernes… la gente se va distanciando… duele un poquito al principio, pero cuando lo relativizas se agradece abrir los ojos, ¿verdad?

    Vuelvo a ser asidua!
    Un beso!

    • Yo tengo 29 y sé lo que dices. Nuestra generación aún está “saliendo del nido”, por lo menos la mía. Por culpa de la crisis y el paro noto mucho eso. Ya de por sí que la gente suele ser madre más tarde que antes y si eso le sumas que ahora las cosas están más dificiles pues te encuentras con que no tienes nada que ver con la gente de tu entorno. Eso se nota. Las verdaderas amistades se quedan, aunque tengas menos tiempo para ellas, lo entienden y te respetan, siguen ahí. Pero otras…

      Aunque ya te digo que no me importa en absoluto. te quedas con los mejores que tampoco tienes mucho tiempo como para perderlo en personas que no merecen la pena. Y no es que sean mejores o peores, simplemente que tu circulo se cierra. No es malo del todo, ¿no? jeje

      Un besazo

  8. Feliz año, guapa! Pues me alegro de que te hayas encontrado ya como persona y como madre, yo aún ando ahí, mi renacuajo ha cumplido 10 meses y aún no sé muy bien ni cómo me llamo!! (la falta de sueño está haciendo estragos!!! :S
    Comparto contigo todo lo que has puesto de lo mejor, absolutamente todo. Respecto a lo peor, todos mis males se deben al agotamiento absoluto, si durmiera mejor, sé que sería mucho más feliz, porque no discuto apenas con mi pareja, no me molesta demasiado cómo tratan al renacuajo los familiares (aunque obviamente no comparta todo, pero como están lejos, tampoco me afecta tanto), pero lo que sí me agobia es la falta de independencia, el perder mi yo de tal manera, no termino de acostumbrarme, y el no tener tiempo para absolutamente nada más que para él, para trabajar y para limpiar la casa :S Me he convertido en mama-chacha-trabajadora a tiempo completo y es horrorosoooooo! Argggg, necesito dormir, de verdad, seguro que luego lo veo todo menos negro!! Un besote y a que prime lo bueno frente a lo malo, que con una sonrisa de nuestros niños se compensa bastante la cosa, a que sí!? 😉

    • Feliz año Luli, es muy duro no tener tiempo para ti y convertirte en la definición de “chacha”, como dices. Yo noto que me sacas de mi casa y mi trabajo y estoy lerda total, no me entero de nada, no me concentro, no tengo memoria… Espero que sea por falta de sueño o eso o que mi hijo me está absorviendo neuronas para quedárselas para siempre. ¡Qué horror!

      Poco a poco, ya verás como todo vuelve un poco a su ser o a una versión de tu vida anterior algo más llevadera.

      Un besazo

Deja un comentario

Required fields are marked *.